"Queremos que nuestros estudiantes dispongan de la información necesaria para tomar decisiones responsables sobre su salud. No se trata solo de prohibir, sino de educar y desmontar falsos mitos sobre el rendimiento y estas bebidas".
En el marco de los Proyectos de Promoción de la Salud en el entorno escolar, promovidos por la Consejería de Educación y La Consejería de Salud, el pasado curso estuvimos desarrollando un proyecto que tenía como objetivo concienciar a la comunidad educativa sobre los riesgos para la salud física y mental asociados al consumo de bebidas energéticas. La campaña puesta en marcha el curso 2025-26, denominada «STOP Energéticas: ¡Ponle freno a las bebidas energéticas!» es una respuesta al preocupante incremento del consumo de este tipo de productos entre adolescentes. Estas bebidas suelen contener concentraciones excesivas de cafeína, azúcares y estimulantes como la taurina o el guaraná, combinación que puede acarrear problemas graves como arritmias cardíacas, insomnio, ansiedad, hiperactividad y dependencia a temprana edad.
Dentro de las actividades programadas para este curso escolar, el centro educativo ha elaborado materiales gráficos divulgativos, entre los que destaca un tríptico informativo y cartelería visual con un marcado estilo urbano y juvenil. El material gráfico integra elementos expresivos para captar la atención del alumnado y transmitir mensajes directos sobre las alternativas saludables de hidratación y rendimiento académico.
Entre los puntos clave de la campaña se destacan:
Concienciación sobre ingredientes: Explicación clara sobre la equivalencia de cafeína entre una lata de bebida energética y múltiples tazas de café.
Impacto en el organismo: Información sobre los efectos en el sistema cardiovascular y el sueño.
Alternativas saludables: Promoción del deporte, la alimentación equilibrada y el descanso adecuado como las únicas fuentes reales de energía para el día a día.